martes, 12 de febrero de 2008

FIEL DEFENSOR DE SUS FLORES



En las fotos tenemos a un hermoso representante de la familia Trochilidae, la familia de los picaflores, que en Bolivia se encuentran registradas 76 especies; se trata del Picaflor Tijereta (Eupetomena macroura), que debe su nombre común a la vifurcación de su cola; llega a tener un total de 15-17 cm, es un picaflor relativamente grande; tanto el macho como la hembra son muy similares aunque la hembra un poco más pequeña.

Se alimenta principalmente de néctar aunque ocasionalmente come uno que otro insecto, es un defensor de sus flores y debido a su tamaño siempre sale ganando sobre las otras especies de picaflores de su área de distribución. Hace su nido sobre ramas horizontales de los árboles comúnmente a una altura por debajo de los 3 metros aunque a veces puede estar hasta 15 metros arriba del suelo, el nido lo hace en forma de una pequeña copa, fabricado de fibras vegetales, líquenes, músgos y telaraña, donde coloca hasta 2 huevos que incuba por 15 días, los pichones empiezan a salir del nido a partir de los 22 a 24 días.

Su distribución abarca el Cerrado y la Caatinga y sur de Brasil, norte y este de Bolivia, Paraguay, Guayana Francesa, en general evita el Bosque y se lo encuentra en la mayor parte de la cuenca amazónica, prefiere hábitats relativamente abiertos. En Bolivia se encuentra registrado en los departamentos de Beni, La Paz y Santa Cruz.

Mi sincero agradecimiento a mi amigo Nick Acheson por la pronta y eficiente taxonomía de las fotos.

IMITADOR INIGUALABLE


El Tojito chico (Cacicus cela) definitivamente se lleva el disco de Platino a la imitación de cantos de aves, casí se puede saber que aves cantoras hay en la zona, escuchando durante todo el día a esta fantástica ave, que además con varias especies de su familia comparte el privilegio de ser los ingeniosos inventores del sistema que los humanos usan y llaman condominios, ya que fabrican sus nidos en grupos, aunque una pareja por nido, en lo más alto de los árboles más altos de sitios abiertos donde vive, estos cuelgan como péndulos o mochilas o más imaginativamente como grandes gotas que parecen desprenderse de las ramas, y cada año vuelven a hacer nuevos nidos en los mismos árboles si estos fueron seguros y lo van haciendo más en central, al parecer con la intención de confundir a otras aves que en vez de hacer sus cazas predan otros nidos y se instalan ellos o a sus huevos, por lo que se puede llegar a ver un sólo árbol con más de 100 de estos colgantes y bamboleantes nidos, y como cuando se trata de sobrevivir la seguridad no es un lujo, también las futuras mamás eligen árboles casi siempre con avisperos activos, para que hagan de guarda espaldas a la colonia. En estos nidos que son de 30 a 45 cm de largo ensanchados en la base, la hembra coloca generalmente 2 huevos, y los incuba durante 13 a 14 días, generalmente sobrevive 1 pichón que empezará a salir del nido a los 34 a 40 días.

El macho es un poco más grande con 28 cm de largo y pesa 104 g, además es más de colores más brillantes y con mucho amarillo (como en la foto) y la hembra es de 23 cm de largo y pesa 60 g.
El tojito chico se alimenta principalmente de frutas y grandes insectos, que los busca activa y ágil.

Su distribución abarca Panama y Trinidad, sur de Perú, Bolivia y centro de Brasil. En Bolivia se lo podrá ver con cierta facilida en Bosque abiertos de los departamentos de Pando, Beni, La Paz, Cochabamba, Santa Cruz y Tarija.

sábado, 9 de febrero de 2008

PEQUEÑO Y ESCURRIDIZO


A esta fantástica (y muy bonita) ave, la fotografiamos sujetada, porque de otra forma es imposible, sólo verla ya es dificil, por esta razón es muy poco lo que se sabe de la Polluela ocelada (Micropygia schomburgkii), yo debo agradecer a la Dra. Louise Emmons que a raiz de su proyecto la encontramos. La Polluela ocelada es un habitante de las pampas o sabanas tanto húmedas como secas, tienen dimorfismo sexual es decir que es diferente el macho de la hembra, mide como 16 cm. los machos pesan como 40 gr. y las hembras 24 gr. Se desliza muy habilmente y sin ruido alguno entre el pasto, principal vegetación de sus hábitats, cuando vuela lo hace muy bajo al ras de la vegetación y en cuando desciende se pierde en la vegetación, es un estratega de la huída, utiliza los túneles hechos por ratas, ratones u otros micromamíferos; como otros de su familia (Rallidae) va levantando ritmicamente la cola mientras camina; se alimenta de insectos principalmente coleopteros que encuentra en el suelo o en el pasto, la época reproductiva es entre octubre a marzo construye su nido enteramente con pasto un poquito elevado del suelo y abierto hacia arriba donde coloca 2 huevos.

Su distribución abarca desde Costa Rica pasando por Guayana Francesa y Guyana, Surinam, Colombia, Venezuela, Perú, Bolivia, Brazil y Paraguay. En Bolivia con mucha suerte y paciencia se lo podrá encontrar en la áreas de sabanas de los departamentos de Beni, La Paz y Santa Cruz.

viernes, 8 de febrero de 2008

MI PICAFLOR GIGANTE


Aunque mis amigos ornitólogos Alan Hesse y Nick Acheson, me hicieron entrar en razón, esa fue la primera impresión que tuve (la de un picaflor gigante), cuando ví posado en su rama al Burguillo (Galbula ruficauda) que para nada es ni tiene que ver nada con los veloces picaflores, yo más bien lo definiría al Burguillo como un paciente cazador, ya que ahí donde lo ven, maneja su muy bien dotado pico como el más abesado esgrimista maneja su espada para hacerse de su alimento que se basa en insectos voladores, como libélulas, mariposas y varios etc. Se lo ve solitario o en pareja, pero incluso en pareja es notorio que ambos toman su distancia, como para no estorbarse. Su época reproductiva en esta parte del mundo es en época lluviosa, sus nidos son túneles excavados en el suelo o en termiteros arbóreos, donde coloca de dos a cuatro huevos.

Su distribución netamente americana abarca desde el Sur de México hasta Brasil y Bolivia, dentro de Bolivia se lo puede observar muy silencioso en ramas salientes de distintos hábitats, principalmente Bosques y Barbechos de los departamentos de : Pando, Beni, La Paz, Cochabamba y Santa Cruz.

El Burguillo, un fantástico posador para las fotos.

jueves, 7 de febrero de 2008

NETAMENTE SUDAMERICANO


Aunque para algunos, le paresca que se trata de una gallina, en realidad el ave de la foto es de la Familia de los Halcones (Falconidae), aunque ya veremos que este el Caracara Negro (Daptrius ater), de halcón no tiene mucho, en primera instancia porque aunque a veces se alimente de pequeños reptiles, aves, mamíferos e incluso fruta, es principalmente carroñero, por lo que no se caracteriza precisamente por su habilidad cazadora. Todo su rango de vida es netamente Sudamericano abarcando Colombia, Venezuela, las guayanas, la región Amazónica al este de Ecuador, Perú, norte de Brasil y Bolivia, en Bolivia está reportado en los departamentos de: Pando, Beni, La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, entre los 100 y 900 metros sobre el nivel del mar.

Aunque es comunmente solitario, se lo puede ver en parejas o en pequeños grupos de hasta 8 individuos, en los claros de Bosque principalmente ribereño, como en las orillas de los ríos, aunque puede verse ocacionalmente en pampas de bosques bajos o zonas ganaderas. Hace nido en los árboles preferentemente en altura y pone de 2 a 3 huevos por nidada. La hembra es ligeramente más grande que el macho, llegando a pesar esta, 350 a 440 gramos mientras el macho 330 gramos, y tiene un tamaño de entre 43 y 48 cm.




miércoles, 6 de febrero de 2008

sábado, 2 de febrero de 2008

100% BOLIVIANA

En esta oportunidad tengo el placer mezclado con un poco de tristeza, de presentarles a una rara y extraordinaria ave, la Paraba Dorada (Ara rubrogenys), tambien llamada Qaqa Loro (Quéchua), Loro Burro, Guacamayo Dorado o Paraba Frente Roja. Placer por que se trata de una especie endémica de Bolivia, es decir que sólo habita en este país, y no en los sitios más exhuberantes que tenemos si no que en los Valles Secos de Cochabamba, Santa Cruz, Chuquisaca y Potosí, a una altitud que va desde los 1.100 a 3.000 metros sobre el nivel del Mar, hace sus nidos en los farallones o laderas de los cerros, donde se pueden observar lo que se podría comparar, como un condominio de nidos, cada pareja, muy fiel por cierto, tiene una nidada de aproximadamente entre 1 a 3 huevos, ambos participan en la incubación y crianza de sus retoños. Se alimenta básicamente de frutos y semillas, aquí es donde empieza la parte triste, primeramente pesa sobre su cabeza, la amenaza de extinción, en vida libre se estima que existan entre 2000 y 3000 individuos distribuidos en una superficie no mayor a 5000 km cuadrados, si esto fuera poco, el mayor problema es la destrucción de su hábitat para darle otros usos como la agricultura y ganadería aunque a pequeña escala, ya que en toda su área de distribución no existe ningún Área Protegida, y por un lado están cortando los árboles de Soto (Schinopis haenkeana) que es uno de los preferidos por este ave, por el otro lado tampoco goza de mucha popularidad entre los comunarios de la zona que habita ya que tambien la Paraba frente roja, consume maíz y maní que los pobladores siembran cuando sacan los árboles en las zonas donde ambos cohabitan. Pero existen instituciones como la Asociación Armonía-BirdLife, y el investigador Félix Huaquipa R., que tienen un proyecto en ejecución desde hace algunos años y están trabajando para que ésta, nuestra Paraba Frente Roja siga surcando nuestros cielos.